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¿Quién soy?

Oriunda de Tuxpan, Veracruz. Danzante y estratega.

 

Soy Luz Farit Devit del Ángel (sí, mi apellido es árabe) y nací como la hija mejor el 1ro de julio de 1999. Fui prematura, sin embargo al año ya caminaba y a los tres comenzaba a leer mis primeras líneas. Asistí en calidad de oyente al preescolar cuando tenía dos años y, después de ello, me detectaron con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, con lo cual he lidiado toda mi vida.

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Mi infancia transcurrió de manera activa: cursos aquí, cursos allá, obteniendo el mejor promedio de mi generación tanto en primaria como en secundaria y comenzando a desarrollar diversas habilidades como la oratoria, la declamación, las competencias matemáticas y la danza.

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Mi preparatoria la cursé en el Centro Educativo Euroamericano, lugar donde aprendí a dominar tres idiomas diferentes: francés, alemán e inglés británico. Ahí comencé también con un proyecto llamado Vin-Time, el cual es ahora una marca registrada de mi propiedad.

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Y mi carrera ha sido aquí, en la Universidad de Montemorelos, donde estudio Comunicación y Medios. Tengo actualmente tres empleos, muchos gatos, una familia que me apoya a niveles inconcebibles en mi recuperación de un trastorno depresivo que, he de confesar, a veces me saca de mis casillas; tengo grandes amigos a mi lado, una pareja excepcional y un sin fin de sueños y aspiraciones que poco a poco he ido construyendo.

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Esta soy yo. Apasionada e intensa. Ah, por cierto: nunca dejo de hablar.

Cosmovisión

No soy una fanática de la religión, pero sí de la espiritualidad. Es por ello que, como cristiana y creyente, disfruto ampliamente de los espacios de intimidad con Dios y, sobre todo, disfruto de defender en aquello que creo.

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Así que: creo en Dios como creador de todo. Literalmente todo lo que está a nuestro al rededor. Creo en la existencia del bien y creo en la existencia del mal. Creo firmemente en la moralidad como algo absoluto, pero también defiendo la relatividad en la que nos envuelve la vida.

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Creo en el sacrificio de la cruz, en la sangre de Cristo que me da un valor que nadie ni nada me puede quitar y creo también en el amor infinito que me tiene el Padre. Sin embargo, soy fiel defensora del libre albedrío, por lo cual no gusto de culpabilizar o asociar todo a la causalidad. No gusto de hablar del cielo, tampoco del infierno. Me gusta sentir tal amor que no espere ni recompensa ni castigo.

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Pero, si hay algo que me entusiasma es el regreso de Jesús. Porque hay personas y seres que deseo con todas mis fuerzas volver a abrazar.

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Misión

Acerca de mí

- Que tu espíritu no se quiebre nunca -

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